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Luis García Montero, Premio Carlos Fuentes

El jurado, integrado por Beatriz Espejo, Rosa Montero, Élmer Mendoza, Fernando Fernández y Elena Poniatowska, destacó la belleza, finura y precisión del lenguaje en la obra del escritor español Por su amplia trayectoria y sus aportaciones a las letras en lengua española como poeta y ensayista, el jurado del Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español 2024 decidió otorgar este galardón al escritor español Luis García Montero. El cuerpo colegiado, integrado por las escritoras y los escritores Beatriz Espejo, Rosa Montero, Élmer Mendoza, Fernando Fernández y Elena Poniatowska –ganadora de la edición 2023–, decidió, por mayoría, entregar el premio al autor de Además y Mañana no será lo que Dios quiera, por “su extraordinaria capacidad de convertir la vivencia individual en una experiencia colectiva, así como por la belleza, finura y precisión de su lenguaje”. Acompañaron al jurado el director general de Bibliotecas, Rodrigo Borja Torres, a nombre de la Secretaría de Cultura del gobierno de México, y el coordinador de la Cátedra Carlos Fuentes de Literatura Hispanoamericana, Eloy Urroz, como representante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y secretario del jurado. El poeta español se hace acreedor a un diploma, una obra escultórica diseñada por el artista visual Vicente Rojo, así como a una cantidad en pesos mexicanos equivalente a 125,000 dólares estadunidenses. El autor se convierte en la octava persona en ganar el premio. Se ha reconocido anteriormente a Mario Vargas Llosa (2012), Sergio Ramírez (2014), Eduardo Lizalde (2016), Luis Goytisolo (2018), Luisa Valenzuela (2019), Diamela Eltit (2020), Margo Glantz (2022) y Elena Poniatowska (2023). La Secretaría de Cultura federal y la Universidad Nacional Autónoma de México otorgan este premio anualmente a escritoras o escritores que, por el conjunto de su obra (escrita en español en su totalidad o una parte sustancial), hayan enriquecido el patrimonio literario de la humanidad. Fue instaurado en memoria del escritor mexicano, autor de clásicos como La región más transparente y La muerte de Artemio Cruz, en 2012, año de su fallecimiento. Busca reconocer el trabajo de quienes, por medio de sus letras, enriquecen la literatura universal con sus poemas, novelas, ensayos y cuentos. En un principio, su periodicidad fue bianual; sin embargo, a partir de 2019 es anual por un acuerdo entre la Secretaría de Cultura federal, la UNAM y la periodista Silvia Lemus, viuda de Fuentes. Semblanza Luis García Montero nació en Granada, España, en 1958. Es escritor, poeta, crítico y catedrático de Literatura Española por la Universidad de Granada. Desde 2018 dirige el Instituto Cervantes. Participó en el grupo de poesía contemporánea española La otra sentimentalidad, al lado de Javier Egea y Álvaro Salvador. De joven militó en el Partido Comunista de España y en la federación Izquierda Unida. Entre sus libros de poemas pueden destacarse Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn (1980), Tristia (en colaboración con Álvaro Salvador, 1982), El jardín extranjero (1983), Diario cómplice (1987), Las flores del frío (1991), Habitaciones separadas (1994), Completamente viernes (1998), La intimidad de la serpiente (2003), Vista cansada (2008), Un invierno propio (2011), Balada en la muerte de la poesía (2016), A puerta cerrada (2017), No puedes ser así. Breve historia del mundo (2021) y Un año y tres meses (2022). Escribe en el poema “El bar de siempre” (2003): De todos los lugares del pasadola memoria prefiere,en ese amanecer o en esa noche,el rincón donde vivenlos antiguos, inútiles futuros,y me levanto de la mesade los buenos amigospara abrazarme a lo que ya no existe,para darle la mano a los remordimientos,para cruzar por las conversacionesdonde se habla de mí,de la parte más negra del infierno que soy,de las mentiras de mi nombre,de mi violenciay mis asesinatos. Su poesía juvenil fue reunida en el volumen Además (1994). Ha agrupado también una selección de su obra en Casi cien poemas (1997), Antología personal (2001), Poesía urbana (2002), Poemas (2004), Cincuentena (2009), Ropa de calle (2011), Poesía completa 1980-2015 (2015), La buena compañía (2016), Poesía completa 1980-2017 (2018), Una melancolía optimista (2019) y Almudena (2024). Se le han concedido los premios Federico García Lorca de la Universidad de Granada 1980, Adonais 1982, Loewe de Poesía 1993, Nacional de Poesía 1994, Nacional de la Crítica 2003, de la Crítica de Andalucía 2008, Poetas del Mundo Latino 2010, Internacional de Poesía Ramón López Velarde 2017, Carlo Betocchi 2020, Eugenio Montale Fuori Di Casa 2020, Internacional de Poesía Antílope Dorado Tibetano 2021, Poeta de América. Carlos Pellicer 2023, Alma Marter. Violani Landi de la Universidad de Bolonia y de la Crítica de Madrid (2023). También se le ha concedido la Medalla de Oro de Andalucía y el título de Profesor Honorario y Académico Ilustre de la Universidad de Mar del Plata, así como el honoris causa en la Universidad de Arequipa, en la Ricardo Palma de Lima, en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y en la Universidad Nacional de Córdoba. En 2017 fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía. En 2024, el Espacio Cultural San Lázaro de la Cámara de Diputados de México le nombró figura excelsa de las Letras de la Humanidad. Como ensayista ha publicado El teatro medieval. Polémica de una inexistencia (1984), Poesía, cuartel de invierno (1987), ¿Por qué no es útil la literatura? (en colaboración con Antonio Muñoz Molina, 1993), Confesiones poéticas (1993), El realismo singular (1993), Aguas territoriales (1996), Lecciones de poesía para niños inquietos (1999), El sexto día. Historia íntima de la poesía española (2000), Gigante y extraño. Las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer (2001), Los dueños del vacío (2006), Inquietudes bárbaras (2008), Un velero bergantín (2014), Un lector llamado Federico García Lorca (2016), Las palabras rotas (2019), Un orden conflictivo (La poesía de Jaime Gil de Biedma) (2019), Prometeo (2022), La realidad de una esperanza. Galdós, la memoria y la poesía (2023), Más flexibles que el mar son las palabras (2023). Además de ediciones críticas de Federico García Lorca (“Poema del cante jondo”, 1992 y 2017), Rafael Alberti (Obras completas, 1988), Luis Rosales (El náufrago metódico, 2005) y Carlos Barral (Cuaderno de metropolitano, 1997). Es también autor del libro de prosa narrativa Luna del sur (1992) y de las novelas Impares, fila 13 (1996), escrita junto con Felipe Benítez Reyes; Mañana no será lo que Dios quiera (2009), una biografía novelada de Ángel González a la que se concedió el Premio del Gremio de Libreros al mejor libro del año 2009; No me cuentes tu vida (2012), y Alguien dice tu nombre (2014). Ha recogido selecciones de sus artículos literarios en los libros La puerta de la calle (1997), La casa del jacobino (2003), Almanaque de fabulador (2003), Una forma de resistencia (2012), Prometeo (2022) y Más flexibles que el mar son las palabras (2023).

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El poeta español Luis García Montero recibió el Premio Internacional Carlos Fuentes

• El Premio es otorgado por la UNAM y por el Gobierno de México• Es un homenaje al inagotable poder de las palabras y al espíritu indómito de la literatura, dijo el rector Lomelí• Es una de las distinciones más altas de la cultura mexicana, expresó García Montero• En la ceremonia participaron Marina Núñez Bespalova, Silvia Lemus y Élmer Mendoza La Universidad Nacional Autónoma de México y la Secretaría de Cultura del Gobierno de México entregaron el Premio Internacional Carlos Fuentes a la creación literaria en el idioma español 2024, al poeta, ensayista y narrador español, Luis García Montero. https://www.youtube.com/watch?v=3e6OQbGWXFk Es un privilegio honrar a García Montero, un poeta, crítico, ensayista, pensador y catedrático que conecta con la resonancia emocional y la agudeza intelectual que caracterizaron a Carlos Fuentes. Al igual que él, es un traductor y constructor de puentes entre culturas, cuyo estilo renueva la visión de quien lo lee, afirmó el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas. El premiado, al recontextualizar a la literatura como una herramienta poderosa para explorar, nos invita a examinar nuestras certezas y a repensar un porvenir más justo e inclusivo. Las letras, además de describir la realidad y hacerla transitable, también pueden transformarla, apuntó. En el acto efectuado en la sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes, el rector señaló: esta celebración trasciende lo ordinario; es un homenaje al inagotable poder de las palabras y al espíritu indómito de la literatura. Este premio, portador del nombre de uno de los intelectuales más influyentes de nuestra época, apela a las y los escritores que, como Carlos Fuentes, han ejercido una labor constante de indagación y narrativa del ser humano en su contexto histórico y cultural. Sus esfuerzos creativos expanden nuestra comprensión de múltiples procesos, desafiando percepciones anquilosadas y enriqueciendo nuestro panorama, manifestó Lomelí Vanegas. Hoy, mientras rendimos honores a estas excepcionales contribuciones, continuó, también reafirmamos nuestra responsabilidad institucional para apoyar el florecimiento de todos los lenguajes artísticos, pues son espejos de nuestra sociedad y faros que guían hacia el entendimiento y la empatía. Asimismo, dijo que la Universidad tiene la misión de colaborar para satisfacer la necesidad de que todas las voces, especialmente la de la juventud, sean escuchadas, valoradas y tomadas en cuenta para diseñar soluciones inclusivas y sostenibles que resuelvan las problemáticas intergeneracionales más complejas. “El objetivo es conjurar la preocupación que expresara Carlos Fuentes, y que bien recupera nuestro galardonado: no queremos un presente ni un futuro sin testigos. Sirva esta convergencia para reafirmar el cumplimiento de nuestra obligación compartida con la educación y la cultura, mediante el apoyo continuo a la producción literaria y al pensamiento crítico, mantos que protegen y emancipan a nuestras sociedades”, enfatizó el rector. Al hacer uso de la palabra, la subsecretaria de Desarrollo Cultural de la Secretaría de Cultura, Marina Núñez Bespalova, refirió que el Premio ha sido posible gracias al tesón de Silvia Lemus, viuda de Carlos Fuentes, quien ha estado atenta a guardar su memoria. “Las instituciones nos hemos sumado para que sea posible”. La idea es reconocer a quien lo obtiene, pero también recordar a quien le da nombre: Carlos Fuentes, uno de los pilares de la cultura mexicana y universal. También han sido distinguidos con este galardón: Mario Vargas Llosa, Perú; Sergio Ramírez, Nicaragua; Eduardo Lizalde, México; Luis Goytisolo, España; Luisa Valenzuela, Argentina; Diamela Eltit, Chile; y las mexicanas Margo Glantz y Elena Poniatowska. Hoy se integra a ese grupo “un poeta que, como los grandes, moldea el tiempo en cada verso para hacerlo corazón y presente, para hacerlo materia de vida, de uno y siempre, constante y abrazador”, comentó la funcionaria. En tanto, García Montero (Granada, España, 1958), también director del Instituto Cervantes y quien dedicó el Premio a la periodista y escritora Cristina Pacheco, lo calificó como una de las distinciones más altas de la cultura mexicana. “México, a través de la poesía y la amistad con personas de distintas generaciones, forma parte de mi sentido de pertenencia”. Carlos Fuentes, externó, alimentó mi vocación literaria gracias a la lectura de narraciones como La región más transparente. Me enseñó a comprender las relaciones entre España y México, y que el Atlántico es un puente y no un abismo. Entiendo que es, sobre todo, un reconocimiento a la poesía, a esta forma literaria de ser testigos del mundo, desde la propia intimidad humana. “Sentirme dueño de palabras como libertad, igualdad, justicia y fraternidad, palabras que son mías porque son de todos, resulta inseparable de mi vocación poética y de mi voluntad de lector”, acotó. A su vez, Silvia Lemus, periodista y viuda de Carlos Fuentes, manifestó que el fallecido escritor era un gran personaje y “estaba enamorado de la literatura”. Con esta edición del Premio que lleva su nombre, nuevamente se unen España y México. El escritor Élmer Mendoza resaltó, a nombre del jurado, que la poesía de García Montero es un legado que llevó a todos a un viaje infinito hacia sí mismos. “Eres un poeta inquietante que tiene claro que en nuestro arte no se puede ser tímido”.  En una llamada te dijimos: “García, la poesía es inútil, sólo sirve para cortarle la cabeza a un rey o para seducir a una muchacha, y desde luego para rayar el agua con un sueño”. El jurado estuvo integrado por Elena Poniatowska, Rosa Montero, Beatriz Espejo, Fernando Fernández Figueroa y Elmer Mendoza, acompañados por representantes de la UNAM y de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. Se designó como ganador, por mayoría, a García Montero, quien recibió la última escultura que hizo Vicente Rojo para el premio. Asistieron al acto: Rosa Beltrán Álvarez, coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM; Juan Duarte Cuadrado, embajador de España en México; Lucina Jiménez López, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura; integrantes del jurado, comunidad cultural y amigos de Luis García Montero, entre otros.

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Sandra Lorenzano, titular de la sede UNAM-Cuba

La escritora y académica Sandra Lorenzano fue nombrada titular de la sede UNAM-Cuba (Centro de Estudios Mexicanos). Narradora y ensayista, Lorenzano consideró que la relación de amistad y solidaridad entre México y Cuba tiene una muy larga historia, tanto en términos culturales como como políticos, económicos y científicos. “La decisión de la UNAM de abrir un Centro de Estudios Mexicanos en La Habana es una expresión más de ese vínculo tan cercano”. En la sede de la UNAM se trabajará con la Universidad de La Habana y demás universidades de la isla en la movilidad conjunta de estudiantes y profesores, el enlace entre investigaciones (sobre transformación energética o en el área biomédica, por ejemplo), se programarán seminarios, talleres, conferencias y congresos… Además, habrá un énfasis especial en el tema de la igualdad de género, que interesa a ambas instituciones. Se habla ya, por cierto, de la presencia de un estand de la Universidad de La Habana en la próxima Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios. Buscará Sandra Lorenzano que este diálogo abierto sea lo más fluido y enriquecedor posible.

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Abre la UNAM sede en Cuba

Es un Centro de Estudios Mexicanos y está localizado en la Universidad de La Habana La Habana, Cuba.– La Universidad Nacional Autónoma de México abrió un nuevo Centro de Estudios Mexicanos (CEM), ahora en esta capital. Ubicada en las instalaciones de la Universidad de La Habana, la nueva sede de la UNAM tendrá como tarea, entre otras, impulsar la cooperación y el intercambio académico con las instituciones de educación superior de la isla, así como con los institutos de investigación. Asimismo, intensificará la movilidad de estudiantes y de docentes. En la ceremonia inaugural, el rector de la UNAM, Enrique Graue, y su homóloga en la Universidad de La Habana, Miriam Nicado, coincidieron en destacar los beneficios recíprocos que esta nueva sede traerá para el desarrollo académico de ambas naciones. Graue agradeció la hospitalidad de la Universidad de La Habana, una institución hermana, con la que ya existen importantes lazos académicos históricos y de amistad. El CEM, agregó, es una magnífica oportunidad para establecer sinergias que permitan a ambas universidades dar pasos adelante de una manera más firme. A su vez, la rectora Nicado se congratuló del acercamiento que esta sede necesariamente permitirá a la UNAM y a la Universidad cubana a partir de ahora. Comentó que la semana próxima iniciarán las labores conjuntas por medio de este nuevo modelo de trabajo, con un coloquio sobre estudios del Caribe. “Estamos muy emocionados con la creación de este centro de estudios y de albergar a una universidad de las dimensiones y de la calidad académica de la UNAM”, señaló. Ofrendas El rector Graue y la rectora Nicado depositaron sendas ofrendas florales al pie de los bustos del Benemérito de las Américas, Benito Juárez, y de Justo Sierra, localizadas en la Universidad de La Habana. En la ceremonia, el rector Graue estuvo acompañado por el embajador de México en Cuba, Miguel Ignacio Díaz Reynoso, así como por Patricia Dávila, secretaria de Desarrollo Institucional; Francisco Trigo, coordinador de Relaciones y Asuntos Internacionales; Enrique del Val, coordinador de Planeación; y Alejandro Fernández Varela Jiménez, director general del Deporte Universitario, todos ellos de la UNAM.

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Acuerdan la UNAM y la Universidad de La Habana intercambio de estudiantes y académicos

Firman los titulares de ambas instituciones un convenio de colaboración académica Será recíproco el número de alumnos aceptados por cada institución} También se promoverán investigaciones conjuntas, especialmente las relacionadas a programas de posgrado El rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, y su homóloga de la Universidad de La Habana (UH), Miriam Nicado García, signaron un convenio general de colaboración académica, científica y cultural mediante el cual se facilitará la movilidad de estudiantes de licenciatura y posgrado, así como de académicos, para realizar labores de docencia, investigación y/o asesoramiento. https://www.youtube.com/watch?v=Xs0MkkxpAiU Además, se promoverán investigaciones conjuntas, con especial interés a las relacionadas con programas de posgrado; se organizarán cursos, talleres y seminarios; además del intercambio de material bibliográfico y audiovisual. De igual forma, se dará acceso a bancos de datos e información vinculada con los proyectos en los que haya colaboración de las dos instituciones. Durante la ceremonia de firma del convenio, los titulares de ambas universidades coincidieron en la importancia de estrechar los lazos institucionales para fortalecer la cooperación académica y la movilidad de alumnas y alumnos. En el caso del intercambio de estudiantes, se establece el principio de reciprocidad en el número de alumnos aceptados por cada universidad y los candidatos deberán ser postulados institucionalmente. El convenio -con vigencia de cinco años- prevé compartir experiencias para fortalecer los servicios académicos de apoyo a la docencia y la investigación. Para la ejecución de cada una de dichas actividades deberán suscribirse acuerdos específicos, se indica en el texto.    #PositivamenteUNAM.

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